miércoles, 3 de abril de 2013


LA  COPA ES LO DE MENOS.

Por: David Alberto Badillo.

Los cuatro equipos que juegan esta noche las semifinales del torneo de copa, lo quieren ganar porque quieren ser campeones, a como dé lugar.


Tienen suficientes motivos para encontrar un incentivo importante en levantar la desvirtuada copa del futbol mexicano. Digamos que buscan amortiguar un poco las frustraciones acumuladas en los últimos años para sus tristes aficiones.

AGENCIA: ENFOQUE
Con excepción del Atlante que se encuentra absolutamente desprovisto de la más elemental pasión. Los otros semifinalistas, en el otoño de su vida, quieren volver a sentir las mieles de un campeonato.

El Cruz Azul lleva quince años sin ganar un título, el Puebla va para veintitrés. Y el América que lleva siete años sin título de liga, tiene en la banca al más ansioso de los entrenadores, cuando de añorar un campeonato se hable. Miguel Herrera nunca ha ganado un torneo.


América, Atlante, Puebla y Cruz Azul quieren ser campeones de copa. Y no es  por la importancia de la Copa en sí misma, sino por la urgencia que tienen los cuatro semifinalistas, de ir saldando un poco de lo mucho que le deben a sus aficiones. Es decir la copa es un pretexto, un trofeo, algo que ganar y presumir en su ya muy pobre palmarés, y que quede claro, de los cuatro.

El América es quizás el menos urgido. Pero su jerarquía y peso de equipo grande le obliga a ganar todos los torneos en los que participa. Además, la verdad sea dicha, tanto los directivos, como el cuerpo técnico y los jugadores del cuadro capitalino han afrontado con absoluta seriedad el torneo, de hecho han manifestado públicamente su deseo de ganarlo y han ponderado la trascendencia del partido de esta noche contra el Cruz Azul.


Por su parte el equipo de la máquina encuentra aquí la enésima oportunidad de quitarse de encima el estigma de ser el conjunto del “ya merito” del “subcampeonísimo”.

Para el Cruz Azul el torneo de copa podría ser, en caso de ganarlo, la tablita de salvación de muchos que al parecer tienen las horas contadas en el cuadro cementero.

Por lo anterior un torneo al que el Cruz Azul entró haciéndole el feo, ahora es vital para su proyecto. Y en el honor de la máquina también resulta trascendental, por el rival.


El Atlante en cambio, es el que menos argumentos ofrece para poder aspirar al título. Sin embargo, nadie le regaló nada, con todo y su pobrísima actitud y plantel, tiene la opción en noventa minutos de llegar a una final.

Para Daniel Guzmán sería fundamental iniciar su etapa como entrenador atlantista, siendo respaldado por una final.

Y si bien es cierto que el Atlante vive en el arrumbamiento e indiferencia, no se nos puede olvidar que cuenta con una de las tradiciones y leyendas más grandes del futbol y del deporte profesional en México. Aunque claro, sabemos lo poco que le importa a los directivos, a sus directivos.

No tiene mucha afición en Cancún, ya tampoco en el DF tiene muchos partidarios. Ojalá podamos ver aunque sea someramente el espíritu atlantista que existió.


El Puebla por su parte tiene una gran prosapia en el torneo de copa. Por más que el torneo esté desvirtuado, la franja no debe darse el lujo de desdeñarlo.

Si en algo es admirable el “lapuentismo” es en su filosofía de ganar. De ganar cuanto torneo se juegue. Estando en semifinales no querrán  desaprovechar la opción de ir por la copa y de paso convertirse en el equipo, junto con el América, con más títulos.

AGENCIA: ENFOQUE

Para el Puebla y su rica historia, la copa nunca ha sido un torneo intrascendente, en lo absoluto. Y para Lapuente tampoco. De hecho el “divino  calvo” es el único entrenador que ha ganado en par de ocasiones el título de campeonísimo, es decir ganar copa y liga en el mismo torneo. Lo logró con Necaxa y precisamente con el Puebla.

AGENCIA: ENFOQUE
Los dueños de la franja saben también, que la afición se encuentra ávida de ganar algo. Y aunque ser campeones de la copa no les dará más puntos en la tabla porcentual, ni los calificará a la liguilla, sí sería un premio importante para una afición que hace mucho no festeja algo.

AGENCIA: ENFOQUE
La presencia de cuatro equipos de primera división le da un plus  a la copa, que no tuvo el año pasado. Si los equipos se lo toman en serio, como debe ser una semifinal, los partidos de esta noche pueden ser buenos y emotivos.

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