viernes, 10 de mayo de 2013


SER MAMÁ: UN DEPORTE DE  ALTO  RENDIMIENTO.

EVE CASTELLANOS.

Cada vez es más común ver mujeres atletas de alto rendimiento incorporadas en las diferentes disciplinas deportivas alrededor del mundo (para algunas ha sido más fácil que otras) pero sin duda el común denominador de todas ellas es el sacrificio, el esfuerzo y la dedicación que han mostrado por conseguir un lugar   entrenando jornada a jornada para poder desempeñar de la mejor manera sus diferentes actividades deportivas.  


No es nuevo decir que el papel de la mujer ha cambiado y que se han abierto nuevos caminos gracias a la persistencia en el ámbito profesional, por eso quienes logran combinar con éxito el doble rol de madres y atletas merecen mi admiración absoluta, y también aquellas que han sobresalido dentro del mundo del deporte y ahora tienen que enfrentar una de las competencias más importantes de su vida, la de ser madres ejemplares.


Sé que tal vez habrá muchas deportistas en el mundo que desempeñan este doble rol, pero en esta ocasión especial me enfocaré en 3 atletas mexicanas.

Lorena Ochoa, considerada como la mejor golfista mexicana de todos los tiempos, quien además permaneció como número 1 del mundo por un largo período con tan solo 25 años de edad. En su trayectoria la mexicana puede presumir de 129 títulos estatales, nacionales e internacionales, más de 27 ganados en la LPGA (donde juegan las mejores exponentes del golf en todo el mundo) además de numerosos premios y reconocimientos. En 2010 la tapatía anunció su retiro para dedicarse totalmente a su papel de esposa. Fue en diciembre de 2011 cuando recibió uno de los mejores premios en toda su carrera: ser mamá de su primer hijo, Pedro.


Iridia Salazar enamorada del Taekwondo, quien conquistó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y medalla de plata en los mundiales de 2001 y 2003, tuvo que cambiar su Dobok (uniforme) y los tatamis para en 2009 obtener su mejor medalla: su hija Dasha. Sin duda una de las mejores deportistas que ha tenido nuestro país.



Mariana la “Barbie” Juárez, boxeadora mexicana, mujer y madre. Una de las profesiones en la que la pugilista ha tenido que superar poco a poco barreras como la discriminación a causa del “machismo”, pero que una vez que las ha podido vencer la convirtieron en campeona mundial de boxeo y fue nombrada la mejor boxeadora del año en 2011 por el CMB. La “Barbie” además se da tiempo de ser madre de Natasha, su hija de 6 años.



Definitivamente ser madre es una de las más importantes batallas que hay que combatir, podríamos decir que es una de las disciplinas más abnegadas y sacrificadas, no hay descanso, es un trabajo 24 horas al día, los 7 días de la semana, en la que hay que dar lo mejor de sí siempre y a pesar de todo.


Detrás de un gran atleta hay una gran mamá, esa persona iniciadora de sueños, la que te enseña a ser mejor persona, la que te da fuerzas para seguir luchando a pesar del cansancio y los obstáculos a los que te puedas enfrentar. Por eso y mucho más ser mamá podría ser considerado un deporte de alto rendimiento en donde todo el sacrificio que ello conlleva tarde o temprano obtendrá su recompensa, quizá una de ellas la que un hijo algún día pueda voltear y dedicar su mayor gloria deportiva, profesional o personal y decir: “Para ti Mamá”




1 comentario:

  1. Muy buen Blog Eve, que padre escribes, aunque no lo creas sigo viendote en TV y por este medio, Atte.: Ing. Alfonso Mendoza.

    Saludos,

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