viernes, 28 de junio de 2013

¡MAMMA MÍA!...MEXICANA EN EL GIRO DE  ITALIA. 

EVE CASTELLANOS.

Ser mujer es complicado, una tiene que levantarse por lo menos una hora antes para bañarse, arreglarse, maquillarse y la decisión más difícil escoger que zapatos ponerse y con qué bolsa combinarlos. Y cuando se trata de deporte parecería aún más complicado, porque como mujer hay muy poco apoyo, muchas veces hay que remar contra corriente y una tiene que luchar arduamente por conseguir un lugar dentro del mundo deportivo y aun cuando nadie cree en ti hay que buscar recursos hasta por debajo de las piedras y trabajar sin parar para lograr el reconocimiento de la gente.


Por eso cuando escuchamos casos de mujeres exitosas en el deporte es fácil admirarse y aplaudir el gran trabajo de esas damas que logran sobresalir en cualquier justa deportiva.

Tal es el caso de Ingrid Drexel Clouthier, la ciclista regiomontana que como muchos atletas comienzan su carrera como un juego y gracias al sacrificio y al esfuerzo logran encontrar su verdadera pasión en el deporte, alcanzando logros inimaginables.


Su primer campeonato infantil lo ganó a los 9 años y desde entonces esta chica ha conseguido 52 medallas de oro, 5 de plata y 5 de bronce en competencias estatales, nacionales e internacionales. Destacando la medalla de plata en el Campeonato Mundial Juvenil de pista y el doble campeonato panamericano en la prueba de ruta en 2012.

¡Parece fácil! Pero la realidad es que sólo el trabajo constante es lo que ha mantenido a Ingrid hasta el momento y todo el sacrificio que ha implicado para la joven ahora obtiene una de sus máximas recompensas al poder participar por primera vez en el Giro de Italia que se disputará del 30 de Junio al 7 de Julio, con arranque en la localidad de Giovanazzo hasta Margherita de Savoia, una etapa de 123.8 kilómetros. En total, las ciclistas recorrerán 801.9 kilómetros con la complicación de que la última etapa en Cremona se correrá una contrarreloj individual de 16 kilómetros. 


Cabe destacar que hace un año, la holandesa Mariane Vos obtuvo el campeonato del Giro, al dejar en la segunda posición a la británica Emma Pooley y en tercera a la estadounidense Evelyn Stevens http://www.youtube.com/watch?v=n0tWFuEMqhw.


La regiomontana tendrá su primera participación en una gran vuelta europea donde participarán las ciclistas de elite del Viejo Continente, por lo que su meta es terminar en el Top 20 del Giro. Ingrid formará parte del equipo profesional lituano Pasta Zara-Cogeas que entre sus filas cuenta con la campeona nacional de Lituania, Inga Cilvinaite, la campeona nacional de Italia y la campeona nacional de Canadá de 2011, además de la colombiana, Lorena María Vargas Villamil, número 40 del ranking mundial y la salvadoreña, Evelyn García, número 75 del ranking de la Unión Ciclista Internacional, mientras que la ciclista regiomontana ocupa el puesto 85.

A partir de los resultados del Giro, el equipo lituano determinará a las ciclistas que competirán en el Tour de Francia Femenil, ya que dependerá de quiénes se sientan en mejores condiciones. Por lo que después del Giro de Italia, el siguiente reto ya confirmado para Drexel Clouthier será el Campeonato Mundial de Ciclismo que se disputará a finales de Septiembre y donde ya también está confirmada la ciclista poblana, Ana Teresa Casas.

Es una realidad que hoy resulta más sencillo voltear a ver el deporte femenino, gracias al excelente desempeño, grandes actuaciones y buenos resultados de miles de mujeres en el mundo y de cada vez más deportistas que ponen en alto el nombre de sus países, y cuando se trata de México nos sentimos más orgullosos por lo que significan para nuestro país y el mundo entero. 


No me queda más que desearle el mayor de los éxitos a Ingrid Drexler en Italia y la próxima semana poder exclamar a la mexicana ¡Mamma mía! ¡Misión cumplida! 




jueves, 27 de junio de 2013

NELSON  MANDELA  Y EL DEPORTE.

INVICTUS
Desde la noche que sobre mí se cierne, negra como su insondable abismo,
agradezco a los dioses si existen por mi alma invicta.
Caído en las garras de la circunstancia nadie me vio llorar ni pestañear.
Bajo los golpes del destino mi cabeza ensangrentada sigue erguida.
Más allá de este lugar de lágrimas e ira yacen los horrores de la sombra,
pero la amenaza de los años me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el camino, 
cuán cargada de castigo la sentencia.
Soy el amo de mi destino;
soy el capitán de mi alma.
William Ernest Henley (1849–1903).

ANTONIO ABASCAL.

Al momento de escribir estas líneas, Nelson Rolihlala Mandela agoniza. Uno de los hombres más influyentes en el Siglo XX fue capaz de cambiar a un país, Sudáfrica y para ello uno de los símbolos que utilizó fue el deporte. “Madiba” (título honorífico de la etnia xhosa, a la cual pertenece) nació el 18 de Julio de 1918, estudió leyes y fue uno de los líderes del Congreso Nacional Africano, un organismo que luchaba contra la segregación racial que se intensificó en 1950 con el “Apartheid” con el cual el Partido Nacional creó zonas en las cuales no podía estar la población negra.


De ese 1950 hasta los primeros años de los 90's, la población negra no podía acceder a buenos trabajos y tras laborar en arduas jornadas, tenía que dejar Johannesburgo para dormir en Soweto que carecía de muchos servicios. En 1961, Mandela creó la organización “Lanza de la Nación”, con lo cual daba un paso hacia la lucha armada, un año después fue detenido, acusado de terrorismo y condenado a cadena perpetua. A los 46 años ingresó a la prisión de la Isla de Robben, cerca de Ciudad del Cabo, donde las condiciones eran muy duras.

Mandela pasó 27 años en la cárcel en los cuales nunca dejó de luchar por acabar la segregación racial en su país. La comunidad internacional aisló a Sudáfrica y en los años 80’s dicha presión internacional creció para exigir la liberación de Nelson Mandela. El régimen sudafricano respondió cambiando de prisión a Mandela, rebajando las duras condiciones de vida que llevaba pero sin dejarlo libre. En 1989, Frederik de Klerk sustituyó a Pieter W. Botha en la presidencia sudafricana. De Klerk encabezó los primeros cambios políticos, liberó a Mandela y otros líderes negros, legalizó al Congreso Nacional Africano y dotó al país de una nueva Constitución.


De Klerk, junto a Mandela, encabezó dichos cambios que permitieron a Madiba llegar a la Presidencia sudafricana en 1994, por ello, ambos recibieron el Premio Nobel de la Paz en 1993.


Una vez en la presidencia, Mandela (quien fue boxeador) se encontró con muchos retos, pero el principal fue unificar a Sudáfrica, restaurar las heridas del apartheid y convencer a su pueblo de la necesidad de perdonar. Para ello, uno de las herramientas que utilizó fue el deporte.  


"El deporte tiene el poder de cambiar al mundo y llevar esperanza y crear comunicación con la juventud”. (Nelson Mandela).

Al terminar el apartheid, la comunidad internacional reinició relaciones con Sudáfrica y esa situación se hizo extensiva al deporte. Volvió a participar en Juegos Olímpicos en 1992 con 93 deportistas 19 deportes consiguiendo 2 platas (Elana Mayer en los 10000 metros planos http://www.youtube.com/watch?v=fGWB2tlFgzs y el equipo de dobles conformado por Wayne Ferreira y Piet Norval ). El abanderado sudafricano en u reaparición olímpica fue Jan Tau.


Con las relaciones restablecidas, Sudáfrica ganó la sede del Mundial de Rugby de 1995 ya con Mandela como Presidente del país. Como una nación que había sido dominada por el Imperio Británico, Sudáfrica tenía cierta tradición en el rugby, pero su equipo, conocido como los Springboks, no pasaba por su mejor momento.

La historia decía que el rugby era el deporte de los blancos y para 1995 era visto con recelo por la mayoría de la población negra que se sentía más atraída por el futbol. Para sorpresa de su círculo más cercano, Mandela convirtió al Mundial en una cuestión de estado, se acercó al equipo y a su capitán Francois Pienaar y pidió el apoyo de la nación para los Springboks.


Al principio, las dudas y el recelo rodeaban el ambiente. El propio equipo sudafricano no creía que un Presidente negro como Mandela se interesara en ellos; así, las cosas, el único jugador de color en los Springbooks, Chester Williams se convirtió en el símbolo para conseguir el apoyo de la raza negra; más tarde, Williams tendría mucho protagonismo en  los Cuartos de Final del Mundial ante Samoa.


De la mano de Mandela, el equipo entrenó en la zona pobre de Soweto. Lo que mató dos pájaros de un tiro, los jugadores blancos convivieron con los niños pobres y se dieron cuenta de sus necesidades y, por otro lado, acercó a los Springboks a la población. Cuando empezó el Mundial, el equipo de casa ya no era repudiado y conforme fue avanzando fue capaz de unir en un sentimiento a blancos y negros.


Sudáfrica llegó a la final del Mundial para enfrentar a Nueva Zelanda que llegaba como gran favorito al tener al mejor jugador del mundo, Jonah Lumu, pero los Springbooks fueron capaces de nulificarlo. 62,00 almas en el Ellis Park de Johannesburgo se dieron cita, pero todo el país se paralizó para ver una final emocionante que se tuvo que ir a la prórroga.


Antes del juego, Mandela bajó para saludar a los equipos, pero sobre todo, para motivar a los suyos.
“En ese momento nos dimos cuenta que había un país entero detrás nuestro, y que este hombre tuviera puesta la camiseta de los Springbok era un signo, no sólo para nosotros, sino también para toda Sudáfrica, que tenemos que unirnos, y tenemos que unirnos hoy”,comentó el medio melé Joost van der Westhuizen.   


Sudáfrica se coronó campeón mundial http://www.youtube.com/watch?v=I-x0oDzz2GU, pero más allá de eso, el verdadero resultado fue reunir en un solo sentimiento a negros y blancos. Ese día, Mandela logró ahorrar muchos y penosos pasos en la reconstrucción nacional sudafricana http://www.youtube.com/watch?v=hoU3AN-gdeA.

Con Mandela en el poder, Sudáfrica volvió a participar en los Juegos Olímpicos de Atlanta 96 con 84 atletas en 14 deportes. Obtuvo 3 medallas de oro, 1 de plata y una de bronce. Penélope Heyns ganó dos preseas doradas en los 100 y 200 metros pecho, mientras que Josia Thugwane se impuso en el maratón http://www.youtube.com/watch?v=LEwDR7AnRhU. La plata fue para Hezekiel Sepeng en los 800 metros planos del atletismo y el bronce cayó gracias a Marianne Kriel en los 100 metros dorso.


El deporte puede unir a una nación, eso lo entendió Nelson Mandela quien todavía fue visitado por varias selecciones nacionales en el Mundial de Futbiol, Sudáfrica 2010.


Madiba nunca dejó indiferente a las personas que trató. Uno de los hombres claves en la restauración sudafricana, el capitán de los Springbooks, Francois Pienaar resume así su sentimiento y lo que era capaz de transmitir el líder sudafricano:” Yo nunca me imaginé que él iba a estar allí, y nunca en mi vida pensé que iba a usar la camiseta de los Springbok. Y él estaba allí con toda su aura. Él sólo nos deseó buena suerte, eso es todo lo que dijo. Luego se dio vuelta y ahí estaba el número seis en su espalda, ¡y ese era yo! Estaba tan emocionado que no podía cantar el himno, estaba muy emocionado y muy orgulloso”.

Hoy es común ver jugadores blancos en la selección de futbol o negros en la de rugby, un símbolo de una Sudáfrica que todavía hoy lucha por olvidar un pasado lleno de heridas por el Apartheid, pero que sin Mandela esa sola posibilidad hubiera sido imposible y amenazaba con hundir esa región en una cruenta batalla. A través del deporte, Madiba le dio la esperanza a su país de un futuro mejor para toda la sociedad.



miércoles, 26 de junio de 2013

FAVELAS  VS FUTBOL

Por: David Alberto Badillo

En Portugal, madre patria de Brasil, existe algo conocido como la triple efe nacionalista. Fátima, fado y futbol. Fátima por la virgen más importante de los portugueses, fado, la expresión musical por excelencia de Portugal, y el futbol, que es la gran pasión deportiva de aquella región de la península.


La pasión por la música, el catolicísimo acendrado y el gusto llevado al grado del deleite, por el futbol, fue heredado a la colonia americana de los lusos. Porque cuando se piensa en futbol se piensa en Brasil, cuando se habla de Brasil se tiene que hablar de futbol.


Los niños en Brasil nacen con el balón pegado al pie. Todos tienen algo que ver con el futbol, al menos manteniendo inquina por él. Inadvertido jamás será el soccer para el pueblo brasileño.

El balompié forma parte del patrimonio, y no nada más deportivo, también cultural. A diferencia de países en los que el futbol ocupa un lugar importante mediáticamente, o se le concede un espacio fundamental por lo que comercialmente significa, en Brasil el futbol es religión. Ocupa un lugar determinante en su proyección histórica a nivel internacional.


Los ingleses lo patentaron, lo inventaron. En ese sentido, son los creadores, Inglaterra es la meca. Pero el máximo ganador de mundiales de la especialidad es Brasil.
Brasil viene siendo la basílica del futbol. El scratch es el equipo favorito por antonomasia del deporte más popular del mundo.


Sin embargo en un país tan grande como Brasil, territorialmente casi como un continente, con sus más de 8 millones de km² y en densidad de población el sexto del mundo con más de 190 millones de habitantes, era imposible unificar el gusto por una manifestación deportiva, por el futbol.

Precisamente el tamaño gigantesco del país, ocasionó que el tema del transporte público fuese un dolor de muelas constante para su gobierno, para la FIFA (Federación Internacional de Futbol Asociado) y para el COI (Comité Olímpico Internacional).


La dificultad esencialmente giraba en torno a la logística de transportación durante la copa confederaciones, el mundial de futbol y los juegos olímpicos, pero para los visitantes. Es decir, el problema no era de costos, sino de infraestructura.


Habían medido lo difícil que sería transportar a los visitantes, problema que por cierto aún no se ha solucionado.  Olvidando mientras tanto, el malestar que ocasionarían con su propio pueblo.
Miles de manifestantes, en especial universitarios, han salido a las calles de todo Brasil para mostrar su aversión al derroche de un país que no está en condiciones de hacer este tipo de inversiones.

El pleito no es contra el futbol, ni contra la copa confederaciones, el mundial, o los juegos olímpicos. Las manifestaciones van contra los políticos brasileños, no son contra el deporte.
El mundial y los olímpicos de Lula da Silva fueron un sueño hermoso. El duro despertar le ha tocado a la presidenta Dilma Rousseff. Ella ha tenido que encarar las protestas, y seguramente al mismo tiempo, la presión para que en Brasil todo llegue a buen puerto en cuanto a los eventos deportivos.


Quizás las manifestaciones, en principio pasivas, se tergiversaron por grupos radicales que han incrementado la acidez de las protestas y los conflictos en las calles.
De cualquier forma las primeras inconformidades, y las más elementales, no por ello intrascendentes, emanan del pueblo. Son reclamos genuinos de una población que ama el futbol y el deporte, pero que va desvelándose ante sí, el costo enorme que significará pagar las fiestas que vienen.

“La corrupción también es vandalismo”.
La frase que venía en una pancarta de los manifestantes parece ser lapidaria. El pueblo, los manifestantes ya no se encuentran desprovistos de toda la información, ya no están tan a ciegas como antes. Conocen lo que sobrevendrá económicamente para su país.


El costo de los países subdesarrollados cuando se aventuran a organizar un evento así es insufrible. La FIFA y el COI lo sabían al momento de designar a Brasil como sede de estos eventos.

En medio de las protestas: el balón. Juegan Brasil contra Uruguay y mañana España contra Italia. Ambos partidos tienen que ser considerados clásicos del futbol internacional, doce títulos de campeones del mundo son los que disputan las semifinales de la copa confederaciones. La comparsería se fue, los equipos malos ya no están.


Ahora quedarán en los últimos días de actividad en Brasil, por el momento, dos cosas. Manifestaciones y buen futbol, ojalá prevalezca lo segundo y se hable más de deporte que de política.


martes, 25 de junio de 2013

Copa Oro, un título  para la calma.

Por: Xavier Ballesté Buxó.

            Se acerca una edición más de la Copa Oro y llega en uno de los peores momentos de la selección mexicana en los últimos años. La escuadra tricolor ya entrena bajo las órdenes de Chava Reyes y el “Potro” Gutiérrez, pero el 7 de julio, cuando México enfrente a Panamá, será el Chepo de la Torre el que esté sentado en el banquillo.

            La Copa Oro es el torneo de nuestra zona, el torneo que se tiene que ganar, en primer lugar para demostrar quién es el equipo a vencer en CONCACAF y en segundo lugar porque te da medio boleto para la próxima Copa Confederaciones en Rusia 2017.


            Lo que ahora conocemos como Copa Oro, antes era conocido como Campeonato de CONCACAF, se jugó de 1963 a 1989 y en algunos casos sirvió como clasificatorio para los mundiales de futbol. El torneo en su antigua etapa tuvo 10 ediciones, Costa Rica y México lo ganaron en 3 ocasiones y Guatemala, Honduras, Haití y Canadá en una.

            A partir de 1991 se crea la que hoy conocemos como Copa Oro, sus 11 ediciones se han disputado en Estados Unidos, sólo en 2 ocasiones, 1993 y 2003, la sede fue compartida con México.


            Ya desde sus inicios este torneo ha dado, en algunas ocasiones, boleto a la Copa Confederaciones, ya que en 1991 Estados Unidos salió campeón y en 1992, cuando se crea la Copa Rey Fahd, fue invitado al torneo por ganar su zona.


            Los títulos se han repartido casi siempre entre México y Estados Unidos, siendo la selección tricolor la más ganadora con 6,  por 4 de los estadounidenses, Canadá con 1 es la otra selección que figura entre los campeones.

            Como podemos ver, México siempre ha estado entre los más ganadores, si sumamos las 2 etapas del torneo México tiene 9 coronas, por 4 de su más cercano perseguidor, Estados Unidos.  Ahora bien, el crecimiento de la selección estadounidense es una realidad, estos 4 títulos que tiene no son casualidad, así como tampoco lo fue su participación en la Copa Confederaciones 2009 o cuando en Corea-Japón 2002 demostraron que mentalmente estaban más fuertes que la selección mexicana y se metieron a los cuartos de final del Mundial http://www.youtube.com/watch?v=JO9JXCaPqFU.


            En esta Copa Oro, México tiene mucho que ganar pero también mucho que perder, la situación en la eliminatoria mundialista no es la óptima y la pronta eliminación de la Copa Confederaciones no era lo esperado por millones de mexicanos, se sabía que era difícil, pero en ningún momento del torneo se llegó a pensar el famoso “si se puede”.

FEMEXFUT
            Pero que noble es el futbol, y así de rápido el Chepo y la selección tienen otra oportunidad para volver a hacer que la gente crea en el proyecto, para volver a hacer que le gente se emocione con un gol y que todos volvamos a gritar un gol en una final. Si el próximo 28 de julio el capitán de la selección levanta el trofeo de campeón, las críticas pueden empezar a disminuir y lo harán más si se gana el partido del Azteca ante Honduras el próximo mes de septiembre, así de rápido se puede componer todo en el mundo del futbol.
FEMEXFUT
            Pero ¿y si se pierde la Copa Oro? Es una pregunta que espero que no tengamos que contestar, pero a mi parecer sería otro fracaso de la gente de pantalón largo, porque ya serían 2 procesos consecutivos en donde el elegido no llega al Mundial, pero hay que pensar que todo se puede revertir y el Chepo nos tiene que demostrar que “él” lo puede revertir.

FEMEXFUT
            Pero ¿qué pasa si en septiembre no se le gana a Honduras en el Hexagonal? Así es el futbol, nunca acabaríamos, mejor dejamos la eliminatoria para septiembre y ahora a ganar la Copa Oro.

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