martes, 21 de enero de 2014

Los escenarios deportivos deben perdurar



 Por: Xavier Ballesté Buxó

En estos tiempos de globalización, la tecnología y la modernidad se apoderan de todo. Que sale una pantalla plana, “tiramos la vieja y compramos la nueva”, que sale un teléfono nuevo, “tiramos el viejo y compramos el nuevo”, y en el deporte pasa algo similar, se hace vieja nuestra casa, “la tiramos y hacemos una nueva”.

blacksportsonline.com

 ¿Y la historia? ¿Y las memorias? ¿Y el legado? No es que sea yo anticuado, pero la casa de nuestros héroes no se puede tocar. Por ejemplo, el deporte estadounidense basa sus glorias en lo acontecido a principios del siglo pasado, el beisbol era uno de los deportes más populares y uno de sus estadios más conocidos y más legendarios era el Yankee Stadium, la casa que Ruth construyó.
En su terreno de juego desfilaron glorias como Lou Gehrig, Joe DiMaggio o el mismo Babe Ruth, estos jugadores estuvieron en los  mismos vestidores en los que hasta hace poco se cambiaban Derek Jeter, Alex Rodríguez o Andy Pettitte, “estaban en el mismo lugar” en donde prácticamente se forjó la historia del beisbol, pero hoy ese Yankee Stadium ya no existe. Es cierto, se construyó uno justo a un lado, pero los jugadores que ingresan a sus instalaciones ya no pueden decir, “estoy en el mismo lugar en donde Babe Ruth jugó”.

en.wikipedia.org
Desgraciadamente pasa lo mismo en el Futbol Americano y en el Basquetbol, pero además pasa en todo el mundo.
Si bien los nuevos inmuebles son espectaculares, la magia y el misticismo que en su momento pueden llegar a tener inmuebles como el Lambeau Field de Green Bay o el Fenway Park de Boston, ya no existe.

fr.wikipedia.org

 ¿No pondría un grito en el cielo el madridismo si tiran su estadio? El estadio en donde Di Stéfano hizo  grande a los merengues, o donde el Buitre y su gran quinta ganaron 5 ligas de manera consecutiva, o donde Zidane y los galácticos enamoraron a medio mundo.

La historia se ve, pero no se toca, los inmuebles deportivos tienen que perdurar porque ya son parte de la leyenda que envuelve ese mundo, por eso aplaudo la modernización que tuvo el estadio de Maracaná, por eso aplaudo que la directiva del Barcelona remodele el Camp Nou y no haga uno nuevo, ¿Qué está viejo? Lo arreglo, no lo desaparezco.
Los estadios tienen vida, además nosotros nos hemos dejado gran parte de ella cuando apoyamos a nuestros equipos favoritos y si desaparecen se van con una parte de nosotros.
Pregúntenle a Pelé qué sentiría si tiran el Azteca, hay cosas que no se pueden tocar, por eso los escenarios deportivos deben de perdurar.

www.portal2014.org.br

No hay comentarios:

Publicar un comentario