lunes, 20 de febrero de 2017

CULPABLES SOMOS TODOS.


ANTONIO ABASCAL.

Otra vez la violencia se adueñó del futbol mexicano en escenarios donde no es la primera vez que se presenten sucesos reprobables: Veracruz y Morelia. Sobre todo tras los incidentes en el puerto jarocho, las reacciones fueron buscando culpables: Si la barra de Tigres, si Gignac con su festejo, si Ferreti, si el Ayuntamiento de Boca del Río (donde se encuentra el Estadio Luis “Pirata” Fuente) por no enviar un número mayor de elementos policíacos, que si la barra de Veracruz y si la directiva escuala, cuando esos sucesos se debieron a una suma de factores y, sobre todo, es el resumen de la inacción de la Federación Mexicana de Futbol, de los clubes, de las autoridades y hasta de los medios de comunicación https://www.youtube.com/watch?v=pJz9TWPjU0Q.
Univision
Ayer mientras esperaba en la fila para comprar un café, algunos me preguntaron sobre la situación en Veracruz y una jovencita dijo: “Esos grupos están ahí para poner el ambiente”, una idea errónea pero extendida en los estratos del futbol mexicano; las barras son las que ponen el ambiente como si fueran necesarias cuando, si vas a un Estadio el ambiente futbolero es el que debe predominar. El problema es que hemos ido cambiando las definiciones y deberíamos preguntarnos a qué vamos a un partido de futbol, por qué queremos ir a apoyar a cierto equipo y quiénes son los verdaderos protagonistas de este juego que nos apasiona.

AGENCIA: ENFOQUE
Las barras no son naturales al futbol. No puede haber más protagonistas que los jugadores (para lo bueno y para lo malo), pero cuando estos jóvenes se adueñan de los primeros planos es una mala señal social. En este espacio, ya hemos explicado que la violencia en el futbol mexicano ha ido creciendo por la postura de cerrar los ojos: Incidentes en Guadalajara, Morelia, Monterrey, Torreón, San Luis Potosí https://www.youtube.com/watch?v=4nMiaaoMipU&t=79s, Puebla y Veracruz han sido castigados con amenazas de veto, algún castigo a puerta cerrada (mismo que se ha reducido como en el caso del Atlas https://www.youtube.com/watch?v=yby40Z_w1UQ) y entonces la justicia en la FEMEXFUT se ha convertido en selectiva.
El Universal TV
No ha existido una sanción ejemplar que sirva como escarmiento, mientras que las leyes tampoco ayudan a frenar este fenómeno de importación vía Pachuca. Es más, ya lo hemos comentado, las barras son escoltadas a los estadios, sin importar que detengan el flujo vehicular. Ellos parecen tener más derechos que los ciudadanos comunes, los que sí van a ver el partido; ya en el Estadio, las familias son cateadas con saña, la mayoría de los varones tiene que dejar sus cinturones, mientras que las damas son obligadas a dejar sus utensilios de belleza; pero los miembros de las barras pasan sin ninguna revisión porque llegan en grupo.

La Opinión
Luego cuando suceden actos como los de Veracruz expresamos nuestra extrañeza de cómo había picahielos en la tribuna (tampoco es trascendental cómo llegó ahí, sino lo que verdaderamente importa es su presencia y su uso como arma), nos espantamos de ciertas imágenes que demuestran el uso de droga en el inmueble, pero el principio es el mismo: La vigilancia es selectiva.

Futbol Total
Claro que en Veracruz faltaron elementos de seguridad, Fidel Kuri Grajales intenta politizar el tema acusando al alcalde de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez hasta de una persecución contra el Tiburón, pero el señor Kuri también tiene una historia de actos contra comisarios arbitrales (Edgardo Codesal) por lo que no sólo es un tema de partidos políticos. Por otro lado, sería muy grave que se comprobara la falta de elementos policíacos por una revancha, porque la seguridad de los ciudadanos debería estar primero.

Deporte Digital MX
Los medios también han puesto su granito de arena al convertir a los barristas en los protagonistas, al difundir esta idea que ellas son las que ponen el ambiente cuando el futbol nació sin ellas y tuvo la magia para apasionar a la mayoría sin necesidad de estos grupos, los medios han difundido prácticas que más tarde pretenden erradicar.

Univision
Algunos jugadores también tienen su grado de culpabilidad y todos deberían entender que el horno no está para bollos por lo que sus festejos deben ser mucho más pensados, es decir, no ir a la porra rival o hacer gestos a los aficionados que acaban de sufrir un gol. Gignac se equivocó en su reacción tras el primer gol del partido, pero yo diría que nada más llegar a México cometió un error más grave al ligarse a la barra felina de los “Libres y Lokos”, porque es seguir un juego perverso; como lo ha demostrado, el francés no necesita de aliados ya que su calidad en la cancha debería bastar para ser hasta querido por la verdadera afición de los Tigres https://www.youtube.com/watch?v=wIqu6bQ_Oxs

Universo Deportivo
Ahora la pregunta es ¿qué quiere la Federación: Un futbol controlado por las barras como en Argentina, un futbol que pierda por completo su carácter familiar, un futbol que convierta en zona de guerra las inmediaciones de los estadios porque estos grupos ponen el ambiente; un futbol donde abunden los partidos a puerta cerrada? Porque si la respuesta es afirmativa va por el buen camino; si realmente quiere lo contrario es momento de ponerse los pantalones y aplicar los protocolos.

Plano Informativo
La FEMEXFUT vive entre la negación constante y la simulación. Hace algunos años lanzó pomposamente lanzó el manual de Estadio seguro que en realidad es letra muerta. Hoy es necesario aplicar dicho protocolo, acercarse a las autoridades (que necesitarán mano dura y dejarse de hasta escoltar a estos grupos) y los propios clubes que deberán de dejar de patrocinar a los líderes de las barras.
Union Puebla
Los verdaderos aficionados se están alejando de los estadios, es una falacia que el futbol mexicano siga siendo familiar porque esos inmuebles (muchos nuevos o remodelados) han dejado de ser seguros; gozar un partido de futbol no es pasarse los 90 minutos saltando sin ver el juego; gozar un  partido implica aplaudir al equipo favorito, presionar al contrario, pero también reconocer cuando se es superado; el futbol es un juego, no es algo que cambie el curso de la vida, el futbol no es la guerra y tampoco genera invasiones o pone en juego la soberanía.   
Sipse
Hoy es tiempo de decir las cosas, aplicar reglamentos, endurecer penas y devolver el protagonismo a los futbolistas, o si no, incidentes como los de Veracruz o el botellazo a Rubens Sambueza en Morelia no solamente se repetirán sino que podrían terminar peor https://www.youtube.com/watch?v=wreJPH9OlkQ; el ejemplo en ambos sentidos es Inglaterra. Los hooligans ocasionaron muertos, pero cuando las autoridades británicas se decidieron terminaron erradicando el mal. 

Superlider


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