lunes, 5 de febrero de 2018

ROZÓ LA PERFECCIÓN.


ANTONIO ABASCAL.

Algunos dicen que tiempos pasados fueron mejores y muchos aficionados no están de acuerdo con los nuevos tiempos que privan en la NFL, donde se lanza mucho más la pelota que antes, donde los pasadores están muy protegidos por las reglas y donde las defensivas muchas veces se ven superadas. En los años 80’s y 90’s, la presencia de mariscales de campo como Joe Montana, Dan Marino, John Elway y más tarde Troy Aikman, garantizaba calidad en la posición, pero también había poderosos ataques terrestres como los de los Gigantes de Nueva York, los Pieles Rojas de Washington o los Vaqueros de Dallas; a nivel defensivo, la de los Gigantes (que era coordinada por Bill Belichik), la de los Osos de Chicago en 1985 o la de los propios 49ers y Vaqueros convertían en verdaderos retos cada partido.

San Francisco 49ers
Sin embargo en esos Súper Tazones siempre se registraron palizas mayoritariamente de los equipos de la Conferencia Nacional sobre la Americana. Podemos recordar el triunfo de Chicago 46-10 sobre los Patriotas de Nueva Inglaterra https://www.youtube.com/watch?v=7-8lt9yxNdY, el 55-10 de San Francisco sobre Denver https://www.youtube.com/watch?v=2-DtKff04LY o ya en los 90’s el 52-17 de Dallas sobre los Bills de Búfalo https://www.youtube.com/watch?v=knf1pwEReSw. El único Super Bowl parejo en esa época fue el de los 49ers contra los Bengalíes de Cincinnati que se decidió en la última serie ofensiva con el pase de Joe Montana a John Taylor https://www.youtube.com/watch?v=wIt9nwLd0MM.

Getty Images
A lo que voy es que la actual etapa de la liga ha generado súper tazones emocionantes y de muchas marcas. Ayer, el nivel de ejecución de los contendientes rozó en la perfección ofensiva ante una unidad defensiva, la de Filadelfia, que para muchos era su principal razón para aspirar a la victoria y del otro lado, la de Nueva Inglaterra, que a pesar de permitir muchas yardas siempre se las arregla para minimizar el daño, y sobre todo, sabe hacer ajustes a la hora decisiva.

ABC7 Los Angeles
1151 yardas combinadas es un frío número que alguno puede interpretar como carencia de defensiva, pero que en realidad refleja la gran calidad que vimos anoche en Minnesota. El mariscal de campo perdedor, Tom Brady se convirtió en el primero que lanza para 500 yardas o más en el juego por el campeonato (en total fueron 505), lo que habla que ayer los Patriotas no perdieron por errores propios, sino que fueron las Águilas con una ejecución casi perfecta y un gran plan de juego por parte de Doug Pederson, con decisiones arriesgadas y jugadas sorpresas, las que decantaron para los de verde un extraordinario partido.

Boston Herald
El plan de juego de Pederson y del coordinador ofensivo, Frank Reich funcionó porque además trataron de controlar el reloj y terminaron ganando esa batalla con 34 minutos y 4 segundos, dejando a los Patriotas con 25:56. El head coach se arriesgó en momentos cumbres del partido como en el cierre de la primera mitad cuando se la jugó en cuarta y gol y mandó una jugada sorpresa que terminó con el pase de una yarda de Burton a Foles (primer mariscal de campo con una recepción de anotación en Super Bowl https://www.youtube.com/watch?v=YDG3_ewrOWg), pero además ya en el cuarto cuarto y perdiendo por un punto, afrontó otra cuarta y una con más de cinco minutos y medio por jugar; en esa acción, Nueva Inglaterra presionó a Foles, pero compró tiempo con un movimiento y encontró a su ala cerrada, Zach Ertz, para proseguir con la serie que acabó con la anotación de  la victoria, otra vez, en la combinación Foles- Ertz https://www.youtube.com/watch?v=GcmPO9ZCJPA.

ABC
En el americano siempre se ha dicho que una manera de encontrar a equipos bien entrenados es revisar el apartado de castigos. Ayer tuvimos 7 pañuelos en total, 6 de Filadelfia para 35 yardas y uno de Nueva Inglaterra para 5; de tal manera, esta estadística es otra demostración de la gran ejecución que ayer nos regalaron estos equipos.

Star Tribune
Cuando se habla en las previas del Súper Tazón, lo que queda de manifiesto es la esperanza de un alto nivel de juego, ayer lo tuvimos. Si las defensivas no aparecieron fue en gran parte por la calidad de las ofensivas que prácticamente no cometieron errores; aún así, la defensiva de Nueva Inglaterra logró una intercepción en un error del receptor Alshon Jeffery https://www.youtube.com/watch?v=-aEWKyolYxs y esa jugada preparó la escena de la anotación de James White que regresó a los Patriotas al juego porque pasamos de un 15-6 con posibilidades de crecer en desventaja a un 15-12 https://www.youtube.com/watch?v=6dFQIkTSavg; la misma defensiva de Matt Patricia obligó a un gol de campo ya en el último cuarto que pavimentó el camino para que Brady encontrara a Gronkowski y tomara ventaja en el marcador de 33-32 https://www.youtube.com/watch?v=Ubcwz7UESnM, pero en realidad, la ofensiva de Filadelfia fue encontrando los caminos para hacer daño y para contestar cada golpe de los Patriotas.

The Day
La defensiva de Filadelfia también hizo algunas jugadas importantes como la de Mcleod Junior quien frenó a Brandin Cooks en una cuarta y dos profundo en el territorio de las Águilas en la primera mitad https://www.youtube.com/watch?v=r-IUC5wyEdA; pero una de las jugadas decisivas la logró esta unidad que en la segunda parte había sido desbordada por Brady quien había anotado en las tres posesiones que había tenido luego del medio tiempo. Ya con el marcador 38-33 en favor de Filadelfia, Brandon Graham no sólo presionó a Brady sino que le zafó el ovoide para que Derek Barnett recuperara y prepara la escena del gol de campo de Jake Elliot que ya ponía a los Patriotas en coma https://www.youtube.com/watch?v=phw6XZkgNEo.

Detroit Free Press
De tal forma, el Super Bowl LII fue un canto a la buena ejecución, un canto a coaches que diseñaron buenos planes de juego y que constantemente se vieron forzados a ajustar por la calidad del oponente; fue un juego donde los protagonistas dieron el máximo y a diferencia de muchos otros no hubo villanos. Nick Foles, justamente, fue designado el jugador más valioso del partido, pero en el primer triunfo de Filadelfia hubo otros muchos héroes como Zach Ertz, el novato Corey Clement o el veterano Legarrette Blount, por mencionar a algunos; fue un juego donde el arbitraje no fue factor y cada una de sus decisiones fue correcta; fue un juego donde los perdedores también tuvieron sus héroes como Brady, Gronkowski o Amendola.

New Jersey Herald
En resumen el Super Bowl LII fue un canto de futbol americano, más allá de gustos personales y de estilos. Cada época ha tenido sus figuras y sus equipos dominantes, cada época ha tenido la capacidad de atrapar a los aficionados y en la que ahora vivimos nos ha regalado Súper Tazones muy emocionantes; aquí no se trata de filias y fobias, aquí se trata de reconocer que este tipo de partidos alimentan a las aficiones, las hace crecer y cuando pasen muchos años podremos contar que una noche de febrero vimos a Nick Foles ganarle en un duelo de ejecución a un maestro como Tom Brady y a Doug Pederson graduarse como head coach ante un genio como Bill Belichik.

Detroit Free Press

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