viernes, 9 de marzo de 2018

LA LUCHA CONTRA EL DOPAJE: ¿GARROTE POLÍTICO?



ANTONIO ABASCAL.

Por segundo año consecutivo un documental largo con tema deportivo ganó el Oscar en ese rubro. Hace un año fue “O.J: Made in America” de Ezra Edelman y Caroline Waterlow, sobre la figura de futbol americano O.J. Simpsom y su posterior caída en 1994; en esta ocasión fue “Icarus” de Bryan Fogel y Dan Cogan, que analiza el dopaje en el ciclismo y el caso ruso que le costó su exclusión de los Juegos Olímpicos; además, el corto animado “Dear Basketball” de Glen Keane y la ex estrella de la NBA, Kobe Bryant también ganó una estatuilla dorada.

IndieWire
Estos triunfos demuestran la importancia del deporte a nivel social, también demuestran que el deporte y sus historias son susceptibles de contarse de diversas maneras, aunque también es justo decir que no es la primera vez que el mundo del cine voltea al deporte y hay muchos ejemplos de esa relación que en Estados Unidos ha contado desde la historia de las “Medias Negras” de Chicago en la Serie Mundial de 1919 https://www.youtube.com/watch?v=JSHQw85pvek, a la de la liga femenil de beisbol durante la Segunda Guerra Mundial https://www.youtube.com/watch?v=8LhpYfjGZvw, hasta la forma en la que Nelson Mandela (qepd) usó el Mundial de Rugby en 1995 para ayudar al proceso de perdón en Sudáfrica tras el apartheid https://www.youtube.com/watch?v=o2isdUuHmFY, por poner algunos ejemplos.
Introducing Labor Films
“Icarus” está basado en la entrevista con el doctor ruso Grigory Rodchenkov,  ex director del Centro Antidopaje de Rusia, un trabajo que antes se publicó en el New York Times en mayo de 2016 y donde se daba a conocer el dopaje de Estado ruso por la forma en la que se habían manipulado las pruebas de los atletas rusos en Sochi 2014. El ex funcionario ruso entregó todo tipo de pruebas desde correos electrónicos, hasta discos que demostraban el trabajo de esa maquinaria https://www.youtube.com/watch?v=qXoRdSTrR-4.

Marca
El documental, sin duda alguna, es una muestra de la importancia del periodismo bien hecho, del valor del periodismo de investigación y como decíamos líneas arriba, de las distintas formas de contar una historia; sin embargo, en honor a la verdad tendríamos que seguir el ejemplo de “Icarus” y proseguir con este tipo de documentales, porque el dopaje no puede ser usado como un garrote político; no es posible, que varios países se amparen en el uso de sustancias prohibidas por razones médicas, no es posible que haya varias coincidencias en torno al equipo británico de ciclismo Sky y no se profundice en las investigaciones.

The New York Times
No estoy diciendo que haya dopaje en la Federación Británica de Ciclismo y su equipo estrella, pero creo que la Unión Ciclista Internacional debería profundizar en la investigación para aclarar estas coincidencias: Informe del parlamento británico en el que reconoce que el Sky y Sir Bradley Wiggins cruzaron la línea ética en el uso de sustancias por prescripción médica, un envío, dicen que por error, con parches de testosterona a la sede de la Federación de Ciclismo, el positivo de Chris Froome en la Vuelta a España que todavía sigue su proceso, mientras el ganador de cuatro Tours de France sigue participando en diversas competencias.

CNN International/Getty Images
Así como se documentó el dopaje de Estado ruso y los organismos deportivos internacionales tomaron duras medidas en contra de esa  trampa, es necesario que la lucha contra el dopaje se transparente, porque hoy da la impresión de usarse sólo en contra de algunos. La Agencia Mundial Antidopaje incluso ha entrado en controversias con el Comité Olímpico Internacional y en varios de sus argumentos en contra de Rusia parece que se ha subido al ring y ha perdido su objetividad; pero en cambio, no hay enjuiciamientos mediáticos, no hay investigaciones en forma de documentales o de entregas periodísticas que analicen lo que está ocurriendo en otros países y algunas de estas coincidencias en el caso del ciclismo británico, porque tampoco es justo que este tipo de historias manchen la trayectoria de deportistas como Wiggins o Froome en el caso de que estén limpios y sus triunfos se hayan dado en buena lid; el deporte en general y el ciclismo en particular requieren la máxima transparencia para que no se afecte su, de por sí, dañada credibilidad.

El Confidencial
En el pasado reciente se prefirió cerrar los ojos ante los primeros reportes que hablaban del dopaje de Lance Armstrong; la Unión Ciclista Internacional lo negó una y otra vez, lo mismo que la dirigencia del Tour de France y los medios estadounidenses y hasta se manejó la versión de que el periodismo francés estaba celoso de que un ciclista nacido en Estados Unidos lograra esos triunfos consecutivos en la ronda gala. Se dejó crecer al monstruo y por eso su caída fue mayor https://www.youtube.com/watch?v=N_0PSZ59Aws, pero al final hubo una coparticipación de todo el sistema deportivo en la historia de Armstrong; ahora con esa experiencia se tendría que manejar este tipo de problemáticas de manera diferente.

Noticiclismo
A partir de ese momento, hemos caído en el puritanismo. Acusamos a los rusos, nos desgarramos las vestiduras por su dopaje sistemático, criticamos a algún otro ciclista caído en desgracia, o se le niega la posibilidad de entrar al Salón de la Fama de Cooperstown a jugadores que consumieron esteroides y otro tipo de sustancias cuando no estaban prohibidos en Grandes Ligas y era una práctica común, pero al mismo tiempo, los medios siguen pidiendo más etapas de montaña, más espectacularidad en las grandes vueltas porque el público así lo demanda. Más espectáculo, más raiting y nos olvidamos que los ciclistas no son extraterrestres o súper héroes, son seres humanos a los que estamos empujando más allá de sus límites y, por ello, se recurre a este tipo de sustancias.

Revista Semana
El periodismo, el cine y el propio aficionado deberían investigar otro tipo de casos. Rusia no es el malo de la película, el dopaje está en todos lados y la pregunta es si la lucha es total o está matizada por la política. Si verdaderamente se quiere un deporte “limpio” o es otra de las manifestaciones de lo políticamente correcto, si la maquinaria mediática también necesita de este tipo de historias: Los rusos vuelven a ser los malos, o cuando algún deportista de Occidente caiga tendrá que hacerlo de forma total como sucedió como Armstrong que pasó del bien amado por su implicación en la lucha contra el cáncer a un apestado, o como Marion Jones la heroína de la velocidad caída en desgracia y despojada de sus medallas olímpicas por el caso BALCO https://www.youtube.com/watch?v=DkQpTdVK1cc, o en menor medida como Floyd Landis, ganador de un Tour de France.

The Sydney Morning Herald
¿No le parece sospechoso que los positivos en Estados Unidos, Gran Bretaña y otros países occidentales sean considerados como casos aislados o por razones médicas y Rusia haya sido señalada por dopaje de estado? Ojalá que la lucha contra el dopaje no está siendo utilizada como garrote político, ojalá no sea un regreso a la Guerra Fría, ojalá que el periodismo y el cine también aclaren estas historias y sirvan para limpiar la imagen del ciclismo británico tan dominante en los últimos 10 años; esos deportistas también se merecen una investigación a fondo para aclarar las dudas.   
Las2orillas



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