lunes, 4 de junio de 2018

CUENTO DE NUNCA ACABAR.



ANTONIO ABASCAL.

La selección de Juan Carlos Osorio ha divido a la opinión pública. Unos que lo critican por todo y otros que le aceptan todo, en un clima de polarización que también se respira en el ámbito político a menos de un menos de las elecciones; pero en el caso futbolístico tuve la oportunidad de leer a algunos de los defensores del estratega colombiano que decían que los últimos partidos de despedida de la selección han sido así y la verdad es que…tienen razón. El problema es que el discurso de medios, jugadores y hasta del técnico habla de hacer un papel histórico cuando seguimos haciendo todo de la misma manera.
El Comercio Perú
Escocia fue un rival muy pequeño, una escuadra que trajo a muchos jugadores jóvenes, sin experiencia y que carecen de calidad para lograr que esta selección regrese a los primeros planos; muy lejos de aquel equipo que llegó a la Euro del 96 https://www.youtube.com/watch?v=Y45fNsKqeKI&t=46sy al Mundial de Francia en 1998 cuando Gary McAllister, jugador del Liverpool, se ganó el mote de “Corazón valiente”, aunque tampoco el cuadro de las gaitas pudo trascender más allá de la fase de grupos https://www.youtube.com/watch?v=9hqVTbQXA7Y. Hoy, Escocia quedó encuadrada en la tercera división de la Liga de Naciones de la UEFA que arranca tras el Mundial de Rusia y en su grupo tendrá que batallar con la dura Albania e Israel. Y es que para acabar pronto, lo que vimos de la selección escocesa en el Azteca fue un símil del boxeo cuando a algún pugilista famoso le ponen a los llamados “bultos” para engrosar su marca: Escocia fue ese bulto que pretendía engrosar las estadísticas de los hombres de Juan Carlos Osorio, el experimento cumplió una parte del cometido ya que algunos de los defensores del colombiano de inmediato expresaron en sus redes sociales que el Tri sólo ha perdido 6 de los 47 partidos que ha dirigido el hombre nacido en Santa Rosa del Cabal.

Trome
Dejar todo a la estadística puede ser un problema porque no está analizando el estilo, la propuesta y el dominio de un sistema, cuestiones que este grupo de jugadores hasta el momento no ha demostrado. Se equivocan también los que piensan que si México hubiera goleado a Escocia se acababa el problema; porque es cierto, la selección pudo golear a la débil Escocia: Jiménez dejó ir dos claras en cada tiempo, el disparo al poste de Layún, la de Carlos Vela, la de Corona que sacaron en la raya, el gol mal anulado a Oribe Peralta, pero en  realidad esas acciones se dieron por la debilidad escocesa y en el mismo partido hubo lagunas mexicanas donde el juego decayó tanto como el de Gales, o en el que se permitieron algunas llegadas de la escuadra de Alex McLeish como el cabezazo al poste de McBurnie https://www.youtube.com/watch?v=XJd2MTgJmWM.

Trome
Pero lo más grave de todo es que durante estos dos años y medio (Osorio llegó en octubre de 2015) se ha seguido haciendo lo mismo de siempre: Ver a la selección como una minita de oro que sirve para llenar las arcas de la Federación, que sirve para escribir el guión de la telenovela cuatrienal del quinto partido, que juega más partidos moleros en Estados Unidos y que es incapaz de visitar la provincia para jugar partidos amistosos, que le da miedo ir a Europa a jugar verdaderos partidos de preparación (salvo la visita a Bélgica y Polonia), y además ese mercantilismo se ha incrementado hasta decir adiós al torneo que significó un crecimiento en la competitividad del futbol mexicano: La Copa América. ¿Cómo quieren conseguir un resultado histórico en la Copa del Mundo si siguen repitiendo y hasta acrecentando los errores del pasado?

Heavy.com/Getty Images
Hoy Juan Carlos Osorio es el que está sentado en el banquillo tricolor, esa posición que algunos asumen como la del salvador de la patria futbolística, la posición del hombre que debe cambiar todo. Pero se les olvida que este es un deporte de conjunto y que son los jugadores los que deciden los partidos con sus aciertos y sus fallas. La selección mexicana es el fruto de un árbol que está sembrado en un terreno pedregoso y que además sus raíces están enfermas por la excesiva ambición de la Federación Mexicana de Futbol a la que no le importa el desarrollo deportivo, sino el negocio que genera. En estos 24 años de mundiales consecutivos, la FEMEXFUT ha estado controlada por la misma empresa; los técnicos y hasta los presidentes de la Federación han cambiado, pero esa empresa sigue moviendo los hilos de la misma manera (peor en los últimos años), por lo que el resultado no puede esperarse diferente.
Deportes RCN - Canal RCN
No defiendo a Juan Carlos Osorio, porque creo que el colombiano ha fallado en algo que se debe exigir a todo extranjero que dirige a una selección: Dejar un legado, hacer un revolución en el futbol al que llegó como sí lograron César Luis Menotti en México, Marcelo Bielsa en Chile y ahora Ricardo Gareca en Perú https://www.youtube.com/watch?v=LkxacKSty3o; Osorio no lo ha hecho en México y más allá de sus grandes números, la verdad es que hoy no existen rasgos representativos del futbol que pretende, sin olvidar que el símil del boxeador que tiene inflada su marca también queda para el colombiano ya que sus derrotas se han producido en los torneos oficiales: Copa América del Centenario, Copa Confederaciones https://www.youtube.com/watch?v=xgphJazdjMY y la Copa Oro que fue incapaz de ganar en un verdadero fracaso para el futbol mexicano https://www.youtube.com/watch?v=-zCvJgfkNnM.
El Universo
Sí, las incongruencias de Osorio siguen aumentando como la justificación de no llevar a José Juan “Gallito” Vázquez por su estatura y al final cortar al medio de contención natural más alto que tenía llamado Jesús Molina para improvisar a Edson Álvarez o a Rafael Márquez en esa posición (aunque el próximo “Cinco Copas” sí ha jugado ahí en su carrera ya no está para esos trotes); el colombiano ha sido incapaz de dotar de un estilo de juego reconocible al “Tri” y ahí sí puede ser criticado; con otro técnico tal vez se podría jugar mejor pero el resultado sería el mismo.

ideas Deportes
Con Miguel Mejía Barón fueron los cambios, con Manolo Lapuente retrasar a Raúl Rodrigo Lara, con Javier Aguirre un cambio apresurado ante Estados Unidos, con Lavolpe el golazo de Maxi Rodríguez, con el “Vasco” su actitud antes del partido contra Argentina y con Herrera la absurda campaña del “no era penal”, antes que reconocer que también el estratega se equivocó en el manejo de partido contra Holanda, pero la realidad es que todos ellos han tenido que lidiar con este sistema carcomido por los intereses de las televisoras, promotores y patrocinadores.

Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018
El técnico de turno es responsable hasta cierto punto, porque hay mucho más de fondo en el accionar de la selección mexicana. Insisto, queremos un resultado distinto y seguimos haciendo el mismo proceso. Hoy, antes del Mundial, ya hay nombres que suenan para encargarse del “Tri” y algunos hasta parecen “santitos” a los cuáles sí debemos encomendarnos, pero la realidad es que llegue quien llegue deberá batallar con un sistema podrido. No hay mesías en la dirección técnica porque ninguno podrá cambiar el nefasto manejo del futbol mexicano y en el horizonte tampoco hay directivos verdaderamente convencidos de cambiarlo porque todos los inmiscuidos tienen cola que les pisen.

El Universal


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