lunes, 12 de noviembre de 2018

LA MEDIOCRIDAD NO SE ACABA CON DECLARACIONES.



ANTONIO ABASCAL.

Hace unos días, el 24 de octubre para ser exactos, Enrique Meza declaró que trabajaba “intensamente” para acabar con la mediocridad en el Puebla de la Franja; pero sólo dos semanas más tarde su equipo dio muestra que esa mediocridad que busca erradicar sigue presente y que no se irá por declaraciones o buenas intenciones, sino por un verdadero proyecto en el equipo camotero. La actual directiva poblana, la que reporta al Ajusco, le ha dado orden a una organización carente de ello, ha tratado de poner los cimientos en fuerzas básicas y en lo administrativo, pero la afición ya necesita resultados en la cancha con el primer equipo y evitar actuaciones como las del sábado pasado.
PSN.si

La mediocridad llegó hace más de 25 años y ha hecho del Estadio Cuauhtémoc su casa, durante este cuarto de siglo se ha recibido a jugadores que llegan castigados a la Franja y que tratan de recuperar su carrera, a muchos extranjeros petardos, a otros que no han querido jugar a pesar de tener calidad y a muchos que prometían mucho en el futbol mexicano pero que se apagaron y llegaron a la Angelópolis como solución cuando nunca lo han sido: Orrantia, Acuña, Espericueta, por mencionar a algunos de los más recientes. Durante estos 25 años, en los cuales se ha calificado alguna vez con Alfredo Tena (94-95), con Aníbal Ruiz (Invierno 96), Mario Carrillo (Verano 2001), Sánchez Solá (Clausura 2009 y Apertura 2009) y Pablo Marini (Apertura 2015), nunca ha existido un verdadero proyecto.
Club Puebla FC Por Carlos Moreno
Tras un torneo de 23 puntos en el que no se clasificó por una mala racha justo después de un sonado triunfo en Monterrey, Ángel Sosa, como director deportivo del club, apostó por la continuidad o eso fue lo que predicó a los cuatro vientos: Mantuvo la base del plantel, firmó a los jugadores extranjeros claves a contratos largos (algo impensable en el Puebla de este último cuarto de siglo) y trató de mejorar la base mexicana con la llegada de Espericueta, Torres, Arreola, el regreso de Luis Robles y las incorporaciones del extranjero de Cristian Palacios y José Ignacio Pallas, pero se le olvidó que lejos de una continuidad mal entendida, este Puebla necesitaba ser verdaderamente reforzado porque su base mexicana carece de un  verdadero líder y vive de destellos, es decir, de mediocridad.

Regional Puebla
El Puebla se ha acostumbrado a perder, ha hecho común el no calificar a la liguilla, se conforma con no tener problemas de cociente y hasta algunos de sus trabajadores presumen que para el ciclo 2019-2020, el cuadro camotero estaría por arriba de Querétaro, Atlas, Chivas, Lobos y Veracruz y también tiene cerca al Necaxa para seguir escalando posiciones. Pero la realidad es que la escuadra enfranjada transpira mediocridad. Durante todo el torneo fue incapaz (salvo en León) de hilvanar una actuación completa, casi siempre existieron 20-25 minutos de buen juego, algunas veces cuando se iba abajo en el marcador y reaccionaba, otras como ante Tigres en las que arrancaba bien y se iba diluyendo como sucedió en Monterrey a partir de la lesión de Nicolás Vikonis, es decir, además de lo futbolístico se ha mostrado como una escuadra muy endeble en la resistencia a las circunstancias, y por el contrario es un equipo que en varias ocasiones se ha dejado llevar y así se generó la goleada en contra porque se midió a un rival que necesitaba una actuación convincente de cara a la liguilla https://www.youtube.com/watch?v=-l-fSHePof8.
Marca
La continuidad en el futbol da resultados, pero Ángel Sosa ya se confundió hace seis meses con el continuismo y el resultado fue un equipo que comunicaba mediocridad: Destellos de Acuña (suficientes para enamorar a jilgueros que no siguen el día a día del equipo), un golazo de Espericueta, un destello de Tabó y nada más. En este Puebla se salvan de la quema Vikonis, Cavallini, Daniel Arreola y el novato Loroña, porque Chumacero y Angulo estuvieron lejos de su mejor versión, más allá de las lesiones; por cierto, un tema que demostró la poca planeación del director deportivo ya que la plantilla resultó muy corta en calidad para hacer frente a las bajas de jugadores claves y ahí cabe el ejemplo de Cristian Palacios, llegado este torneo con etiqueta de goleador, pero que ni con las bajas se pudo ganar un lugar en el once titular.

Laverdadnoticias.com
Enrique Meza es un histórico del futbol mexicano, pero nunca entendió a este grupo de jugadores, todo el torneo se la pasó buscando el “volumen de juego” y ese, salvo en León, no apareció, pero en lugar de dar continuidad a ese equipo hizo cambios en la alineación para medirse a Chivas. Cada semana, este Puebla pasó de línea de cuatro en el fondo a línea de cinco para luego regresar a la de cuatro, este Puebla nunca encontró a un verdadero compañero para ese lobo solitario llamado Lucas Cavallini, más allá de los destellos finales de Tabó. Este Puebla nunca pudo convencer a Anderson Santamaría de aportar (parte del trabajo del cuerpo técnico, sin olvidar las propias características de un jugador al que sólo le interesa la selección peruana). Da la impresión de que este cuerpo técnico ha desgastado su discurso en esa búsqueda de un once tipo que nunca encontró.

AS México
Durante estos 25 años hay frases que se han repetido en el entorno camotero: “Falta de compromiso”, “no sienten la playera”, “jugadores que sólo vienen a cumplir” y alguna que se me escapa. La mediocridad no se erradica por decreto del técnico, ni con buenas intenciones de la directiva, se erradica a partir de decisiones y de otro tipo de contrataciones. Hoy, ya fuera de la liguilla, la pelota vuelve a estar con Ángel Sosa, Pablo Boy y los jerarcas del Ajusco; hoy ya no basta con mantener a Vikonis, Angulo, Chumacero y Cavallini, hoy no basta ya con un canterano consolidado en el primer equipo y seleccionado sub-21, tampoco con las buenas ideas del área de mercadotecnia; hoy es necesario erradicar la mediocridad de raíz, cortando a esos jugadores que han hecho de los destellos su modus vivendi, trayendo futbolistas que no sean apuestas, sino de un rendimiento más comprobado, haciendo una mayor inversión. Si eso no sucede, si desde la directiva se manda un mensaje de continuismo y, por tanto, de demostrar que con no meterse en problemas de descenso se estará satisfecho, la mediocridad seguirá cómodamente instalada en el Estadio Cuauhtémoc, con todo y un nuevo o el mismo cuerpo técnico.

Milenio
El crédito de la actual directiva por poner orden en la desorganización llamada Puebla de la Franja ya se gastó y a partir de un receso que será más largo que el de los equipos que ingresen a la liguilla, se conocerán las verdaderas intenciones de un grupo que tiene multipropiedad y que rescató a los Camoteros por motivo de las transmisiones televisivas. TV Azteca ha tenido poco éxito deportivo con sus equipos (a los que reconoce como tales), el momento de la verdad ha llegado para demostrar si su proyecto en la Angelópolis va más lejos que regentear la mediocridad, porque si busca trascender y hacer huesos viejos necesitará invertir en jugadores de peso.

Peru.com

   

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