lunes, 17 de diciembre de 2018

JUSTICIA FUTBOLERA.



ANTONIO ABASCAL.

América es un justo ganador del Apertura 2018, inició con dudas y fue mejorando, construyó una racha de 17 partidos sin conocer la derrota (no pierde desde el 25 de agosto cuando cayó en León) y en la liguilla alternó momentos muy buenos, con fases de sufrimiento en los minutos finales de los dos partidos frente al Toluca en Cuartos de Final y en la ida frente a los Pumas, pero en el Azteca aniquiló a los universitarios y en la final fue el equipo que quiso más, que busco más la portería y encontró su premio ante una escuadra que se murió de miedo (lo cual no fue culpa del América), así que de manera merecida logró su estrella número 13 para convertirse en el que más títulos de liga tiene en México https://www.youtube.com/watch?v=mTRA9CCwme0.

El Universal
Miguel Herrera volvió a demostrar que cuando está concentrado es un buen estratega y en esta final (muy fea por la calidad de futbol que ofrecieron los dos contendientes) se comió a Pedro Caixinha. Si bien es cierto que en la ida, Laínez e Ibarra no pesaron, el “Piojo” los sostuvo para la vuelta y además convirtió un problema (las bajas de Mateus Uribe y Roger Martínez) en una ventaja con las incorporaciones de Oribe Peralta jugando atrás del “9”, que fue Henry Martín. Con Peralta en el campo, Herrera tapó a Iván Marcone quien perdió muchos balones en la salida celeste, incluyendo el que abrió el marcador tras el buen disparo de Edson Álvarez quien también jugó de inicio en detrimento de Joe Corona. Así, las Águilas fueron más incisivas con dos tipos cargados por las bandas y con la capacidad de realizar presión alta en terreno rival.

El Universal
Del otro lado, Cruz Azul volvió a perder ante los fantasmas que lo atacan desde hace 21 años, pero ahora la forma fue peor, porque en las otras finales la Máquina estuvo cerca, incluso mereció mejor suerte en alguna de ellas, pero en esta fue un equipo atenazado por el miedo, con jugadores que fueron incapaces de pesar a la hora buena y con pocas respuestas desde la banca. En la escuadra celeste se escondieron Elías Hernández y Edgar Méndez, muy lejos ambos de su mejor versión, Iván Marcone no pudo ser el hombre clave en el mediocampo como lo había hecho durante toda la temporada, Roberto Alvarado tuvo un chispazo que Méndez desperdició y poco más, aunque los que salieron peor parados fueron Javier Salas quien en la liguilla le ganó la carrera por la titularidad a Rafael Baca, pero que fue incapaz de ser una solución ante los problemas de Marcone; es más, Salas fue de los jugadores que mostraron mayor miedo, fallando pases de rutina; otro de los que peor se vio fue Andrés Rentería quien ingresó como revulsivo y no sólo falló en esa labor, sino que fue incapaz de pelear una pelota y finalmente, Caixinha quien, al final del juego de ida, presumió que las finales se jugaban a un solo partido para quedarse sin ideas a la hora buena y tener como única respuesta amontonar hombres al ataque, debilitando al mediocampo.

Depor
Cruz Azul fue líder de la competencia con un estilo conservador que generó que tuviera la mejor defensiva del certamen (13 goles en contra) y que fuera capaz de resolver los partidos por el talento de sus futbolistas de los hombres de mediocampo hacia el frente; sin embargo, en la liguilla, el equipo se quedó sin gas y alcanzó la final porque Monterrey no supo redondear la obra que había empezado en su estadio. Los Hernández, Méndez, Alvarado, Cauteruccio y Caraglio se quedaron muy lejos de su mejor versión, aunque en una final tan cerrada como lo fue esta, la diferencia pudo ser tan corta como los milímetros que separaron a Edgar Méndez de abrir el marcador en la última jugada de la ida, el jueves pasado.

Marca
Afortunadamente el travesaño se interpuso y llegamos 0-0 a la vuelta. Digo afortunadamente porque las finales no se ganan con la calculadora en la mano y en ese sentido el triunfo americanista es una buena noticia: Ganó el equipo que más buscó, el que trató de atacar durante la mayor parte del tiempo (contenido por completo en la ida), pero ya desde el flojo primer tiempo de la vuelta daba la sensación que tenía más claro lo que buscaba, con esos dos extremos bien abiertos y con Renato Ibarra tratando de generar futbol, mientras que Cruz Azul sólo tiraba pelotazos y las pocas veces que pasó de mediocampo de inmediato perdía el balón porque era incapaz de hilar tres toques.

La Jornada
Hace cinco años, Cruz Azul fue mejor que el América pero no supo matar la final y el cuadro de Coapa tirando de orgullo y de casta encontró una improbable y emocionante victoria en los penales. Ayer, Cruz Azul fue tan frío que ni siquiera tuvo cerca una acción heroica, Marchesín vivió una noche plácida ayer y, en general, en la final donde sólo se vio obligado a  emplearse a fondo en el cabezazo de Julio César Domínguez al minuto 10 de la primera mitad de la ida y en la salida ante Edgar Méndez en el cierre del partido del jueves.

Laverdadnoticias.com
El triunfo americanista también deja otras lecciones que vale la pena puntualizar. Herrera es un gran técnico cuando está concentrado y cuando sabe controlar al personaje apodado “El Piojo”, la plantilla del América no es espectacular como antaño pero está construida al gusto del técnico y éste supo sacarle todo el jugo posible, recuperando a un Joe Corona que venía a la baja, con una delantera que no producía tantos goles pero en la que los medios y sobre todo los defensas aparecieron para marcar los tantos y con un trabajo minucioso llevando poco a poco a ese joven talento llamado Diego Laínez. Por otro lado, conviene recordar que la figura de la final, Edson Álvarez, fue factor jugando ayer como contención, la posición en la que puede tener mayor fiabilidad ya que en su corta carrera lo han usado también como central y lateral y ahí ha sufrido mucho, incluso en selección nacional ante los constantes cambios de Juan Carlos Osorio.

es.onefootball.com
América es un justo campeón y más allá de filias y fobias hay que reconocer que su directiva está haciendo bien las cosas, porque su regreso al protagonismo que inició Ricardo Peláez ha ido más lejos de las personas, técnicos han ido y venido, lo mismo que personajes en la dirección deportiva, pero el equipo se ha mantenido en los primeros lugares, además el pasado fin de semana fue muy grande para la institución azulcrema ya que no sólo el equipo varonil se coronó, sino el femenil de la mano de Leo Cuéllar fue a Monterrey para ganar en penales a Tigres https://www.youtube.com/watch?v=Vq30Db_V5Ak, en un gran trabajo del veterano estratega, mientras que el equipo sub 17 también levantó el título. Las grandes instituciones aparecen a la hora buena, otras en ese momento se hacen chiquitas.

Expansión.


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