lunes, 13 de mayo de 2019

EL ABUSO DE LA PALABRA FRACASO.



ANTONIO ABASCAL.

En un mundo del deporte que se ha llenado de frases utilitarias como “el segundo lugar es el primero de los perdedores”, “al segundo lugar nadie lo recuerda”, “ganar no es lo más importante, es lo único” y varias por el estilo se está haciendo común el uso de la palabra “fracaso” y así tenemos desde equipos y hasta técnicos que han “fracasado” por no ganar un torneo (el más mediático en la actualidad), pero que han ganado la mayoría de los títulos en disputa, o bien, que perdieron una liga tras una sola derrota en un torneo de 38 jornadas y, por eso, ya utilizamos la palabra fracaso.

El Comercio/ Perú
Ni Guardiola, ni Klopp son técnicos fracasados más allá de que el alemán haya clasificado a la final de la Champions League que se jugará el 1 de junio en Madrid. ¿Qué pasa si la pierde ante el Tottenham (un equipo que, hasta el momento no ha ganado algún título? ¿Será un fracaso a pesar de haber generado una de las grandes remontadas en la historia del torneo para llegar a la final? Klopp ya perdió dos finales de Champions League: La primera con el Borussia Dortmund en un gran partido ante el Bayern Munich en Wembley https://www.youtube.com/watch?v=wA4ChhQ38GQ&t=43s y la del año pasado ya con el Liverpool donde su equipo no se pudo sobreponer a la baja de Mohammed Salah y a los errores de Loris Karius https://www.youtube.com/watch?v=4LD9A3u1Z_0&t=107s.

The National
Este año con un nuevo guardameta, Allison, ha regresado a la final de Champions, pero además para ganar el boleto tuvo que hacerlo sin Mohammed Salah quien no pudo alinear contra el Barcelona por el protocolo de conmociones en Inglaterra, pero por si fuera poco tampoco estuvo Roberto Firmino y el Liverpool goleó al Barcelona (del que hablaremos más tarde) https://www.youtube.com/watch?v=zutXWIRnOV8. El conjunto rojo lleva 29 años sin título de liga en Inglaterra y era el trofeo que más querían sus aficionados, pero, tras una campaña en la que ciertamente desperdició 7 puntos de ventaja al arrancar la segunda vuelta y en la que sólo sufrió una derrota para convertirse en el subcampeón con más puntos en la historia de las grandes ligas europeas al conseguir 97 puntos producto de 30 ganados, 7 empates y una derrota, tuvo que conformarse con el segundo puesto porque el Manchester City (de otro técnico fracasado como Pep Guardiola) hizo 98 puntos y cerró con 18 victorias en los últimos 19 partidos.

Tigo Sports
Yo no sé si Klopp y el Liverpool lograrán la “Orejona” el próximo 1 de junio, lo que sí creo es que lo más valioso del estratega alemán es que ha llegado hasta ahí con dos equipos distintos, pero en los que ha logrado imponer su forma de sentir el futbol. Esas escuadras tienen un estilo muy claro y es el que Klopp les ha impuesto, sin traicionar sus ideas ya que si revisamos con cuidado el Borussia Dortmund y el Liverpool, e incluso si nos vamos más atrás en la carrera del técnico cuando era un desconocido, el Mainz, han tenido líneas conductoras muy parecidas; por ello, lo valioso de Klopp es que no ha traicionado sus ideas y ha podido hacer escuela en Alemania e Inglaterra.

El Universo
En esta idea de ganar como lo único importante, otros equipos sí se han traicionado y tampoco ha llegado el título que les obsesionaba. El Barcelona, un equipo que enamoró a Europa con un estilo que no descubrió, pero que pulió desde la cantera de jugadores y que tuvo a un técnico, Pep Guardiola, que lo interpretó a la perfección, lleva años huyendo (esa parece ser la palabra adecuada) de ese estilo porque la actual mesa directiva ha querido borrar toda sombra de la anterior (quitar el nombramiento de Johan Cruyff como presidente honorario del club, dejar ir a Guardiola y apostar por técnicos que no han sentido el estilo como suyo y, por eso no lo han defendido). El club catalán ha seguido ganando ligas y Copas del Rey, pero la Champions se le ha escapado y este año era su objetivo primordial.
Barca Blaugranes
Desde la banca se ha ido cambiando lentamente el estilo, mezclándolo con un juego más directo y menos vistoso, cada vez más dependientes de Lionel Messi, contratando buenos jugadores pero que no se acomodan al estilo blaugrana como Arturo Vidal, Ousmane Dembelé o Phillipe Coutinho; se ha apostado por la cartera en lugar de la cantera y el técnico Ernesto Valverde descaradamente ha frenado la progresión de canteranos como Carles Aleñá o Riqui Puig. Todo por ganar la Champions, pero el Barcelona lleva dos años con verdaderos ridículos en eliminatorias directas donde tenía ventajas de 3 goles (4-1 ante la Roma hace un año y 3-0 frente al Liverpool en este ciclo). Ese es un verdadero fracaso: Cambiar el estilo (donde un jugador clave como Sergio Busquets no está cómodo) para buscar la Champions y desperdiciar una ventaja de tres goles por segundo año consecutivo.

GOL Caracol
Sin embargo como el cambio de estilo no sólo es obra del entrenador sino de la junta directiva, Valverde sigue tan campante con los blaugranas. El del Barcelona es un auténtico fracaso, pero no por ser eliminado en la forma que se dio; es un fracaso porque traicionó el estilo que lo llevó a dominar Europa y a enamorar a muchos aficionados; es un fracaso porque se traicionó a sí mismo, algo que no se le puede achacar a Guardiola, Klopp o hasta el Ajax, que tuvo una campaña en la que regresó al protagonismo, en la que eliminó al Real Madrid y a la Juventus en Champions, en la que ganó la liga holandesa con un estilo del que sus grandes nombres como Rinus Michels, Johan Cruyff y Louis van Gaal estarían orgullosos y que volvió a colocar jugadores en el escaparate mundial https://www.youtube.com/watch?v=LYzyMLs7F9w; el Ajax murió ante el Tottenham con su estilo, con su manera de entender el futbol, con un respeto por el aficionado, lo cual siempre es plausible https://www.youtube.com/watch?v=L_k_jkepSe0.

International News
Fracasa el que se traiciona a sí mismo para lograr un objetivo y ni así lo consigue; fracasa el que no lo intenta. Fracasa el que pregona una cosa y hace otra, no Guardiola, Klopp, Ten Hag. Un equipo que pierde uno de 38 partidos no puede fracasar, sino que perdió el título porque hubo uno mejor; uno que ganó 18 de los últimos 19 juegos, uno que no falló en la recta final del campeonato. El deporte se trata de ser mejor que el rival y en este caso el Manchester City fue mejor que el Liverpool no porque los rojos le dejaran libre el camino, sino porque fue obligado a no fallar y a rozar la perfección en la segunda vuelta de la Liga Premier y lo hizo. Por eso Guardiola tuvo palabras de reconocimiento para el Liverpool porque con su nivel obligó al City a superarse, y de eso, se trata el deporte, no de apostar a que tu rival falle.
Deportes RCN - Canal RCN
Cabe una última reflexión ante el abuso de la palabra “fracaso”: ¿Qué queremos ver en el deporte? ¿Historias de fracasos (sólo uno en cada liga, incluyendo la mexicana, tiene éxito porque es el ganador final o historias de éxito al superar a un gran rival o al imponer un estilo de juego, o sorprender al poderoso? El deporte se nutre de historias de éxito, no de fracaso, pero si seguimos abusando de esa palabrita (y hasta nos alegramos cuando creemos haber encontrado otro deportista “fracasado”) corremos el riesgo de convertir al deporte en algo muy aburrido, cuando deberíamos estar contando las historias de éxito de las que está llena la actividad deportiva.

Football365



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